TRIACA, BERGAMOTA Y YUSUF II

En este pequeño artículo, explico de forma breve qué era la triaca, qué relación tuvo con el sultán nazarí de la Alhambra, Yusuf II, que gobernó sólo nueve meses (1391-1392) y como éste fue envenenado con bergamota.

¿Qué es la triaca y para qué se usaba?

Era un compuesto de origen vegetal, animal o mineral, donde se reunían muchos diferentes ingredientes, la mayoría secretos, para combatir numerosas enfermedades y picaduras de animales venenosos.

La triaca fue usado en tiempos antes de Cristo como antídoto contra muchos venenos, y llegó a ser considerado como la panacea universal, es decir, como sanador de cualquier enfermedad. Así se convirtió en un poderoso fármaco, al que sólo podían optar los más ricos de la sociedad del momento y cuyo secreto, sólo lo conocían los mejores médicos de la época.

Los ingredientes iban cambiando según la cultura y la época, aunque algunos componentes aún hoy día no han podido ser identificados, pero los más comunes eran el opio, jenjibre, valeriana, ruibarbo, mirra, goma arábiga, y muchas otras.

Se cuenta que el origen de la triaca era el mitridato que lo comenzó a usa el rey del Ponto, Mitrídates en Asia Menor que para protegerse de posibles envenenamientos, tomó todo tipo de sustancias y cuando lo derrotó Pompeyo, intentó envenenarse sin éxito porque ya era inmune a todo tipo de sustancias, así que finalmente, terminó sus días muerto por uno de sus generales que le pidió le atravesase con una espada.

Trasladando nuestra historia al periodo musulmán, sabemos que se utilizó la triaca en numerosas ocasiones en la corte nazarí, ya que muchos de los sultanes de esta dinastía entre el siglo XIII-XV fueron envenenados.

Entre ellos, se cuenta que Yusuf II que brevemente reinó entre los años 1391 y 1392, fue envenenado con bergamota, y los médicos de la época intentaron salvarle utilizando la famosa triaca, pero no había remedio posible.

Muchos se preguntan cómo se produjo tal envenenamiento, con la fruta de la bergamota, procedente de la región de Calabria, al sur de Italia. Es una fruta parecida a la naranja en cuanto a su toque de acidez y amargor. De la raspadura de su cortezase extrae el aceite esencial que tiene numerosas aplicaciones, entre ellas el aromatizar el té negro, como el earl tea, o curar problemas del sistema digestivo como cólicos, parásitos o en caso de digestión difícil.

Pero hay que tener una gran precaución porque es fotosensibilizador, y, precisamente por esta propiedad desaconsejan su exposición solar, porque puede provocar fuertes quemaduras.

De esta forma, Yusuf II fue envenado, de una forma original, sin dejar huella ni rastro, en forma de regalo, pero un regalo envenenado.

De suerte que, el regalo vino en forma de ropaje lujoso, rociado previamente con abundante aceite esencial de bergamota, llegando dicho regalo de forma misteriosa a la corte, y fue a parar a manos del sultán, que, tras probarse dichos ropajes, enfermó y su cuerpo se cubrió de quemaduras. La aljuba rica en seda y oro era una tentación demasiado grande para Yusuf que no pudo evitar.

Los médicos más prestigiosos fueron llamados para intentar sanarlo, e intentaron usar la famosa triaca que por supuesto, no dio ningún resultado, y a los pocos días falleció.

Hay una maravillosa novela de Gastón Morata, “el perfume de Bergamota” que nos narra de forma deliciosa, la muerte de este sultán, cómo se urdió la trama, cómo se consiguió envenenar y quiénes fueron los culpables.

Recomiendo leer la novela, muy bien llevada, amena, muy bien documentada, donde se nos muestra que esta dinastía, la famosa corte nazarí, estaba repleta de intrigas, envenenamientos y conspiraciones palaciegas.

Actualmente, este aceite esencial de la bergamota se usa altamente en perfumería.

Hoy día este aceite lo lleva un tercio de los perfumes utilizados por hombres y la mitad de los perfumes usados por las mujeres.