PINTURAS DE LA SALA DE LOS REYES

ALHAMBRA

Las pinturas de la Sala de los Reyes han sido restauradas muy recientemente y acaban de inaugurarse a finales de agosto 2018, en una intervención larga y costosa: algo más de 10 años y un presupuesto superior a 3 millones de euros.

Las pinturas realizadas en cuero se realizaron bajo el reinado del sultán Muhammad V a mediados del siglo XIV y se encuentran en una de las salas del famoso Patio de los Leones, la llamada Sala de los Reyes.

Era un lugar de reposo, de tertulias y de fiestas, pues se ubica en el corazón de la zona palatina, en un ambiente privado donde tendrían lugar las celebraciones festivas de la corte nazarí.

La sala, en sus alargadas dimensiones, se deriva en su zona frontal en 3 pequeñas alcobas, cuya cubrición son las famosas pinturas, cada una de ellas de unos 15 metros.

Ciertamente carecemos de documentación que nos relate lo que aquí se representa, así como sus autores.

Sin embargo, los expertos nos muestran una mano cristiana autora, aunque conocedora del mundo musulmán.

Estas pinturas de la Sala de los Reyes sobre cuero son únicas en el mundo, tanto por la técnica usada como por la descripción de escenas, ya que dos de ellas representan escenas cortesanas e incluso un desafío entre caballeros, uno cristiano, el otro musulmán, desafiándose por el amor y por la mano de una doncella.

Incluso, podemos interpretarlas como una pequeña historia que comienza en la pintura del fondo de la izquierda, teniendo su desenlace en la última pintura de la derecha.

La pintura central capta siempre la mirada atenta del visitante, es la más representativa de todas. Nos muestra 10 personajes ilustres, que bien pudieran ser 10 sultanes de la dinastía Nazarí o bien, 10 personajes importantes de la corte, ya que van ataviados con turbantes y incluso, con la espada jineta, que es el máximo símbolo de distinción y dignidad.

El estilo de las pinturas de la Sala de los Reyes entremezcla técnicas cristianas con islámicas, pues su estilo con el empleo de la línea y el dorado, es una técnica típica en el estilo gótico lineal, especialmente en la pintura del Trecento y los rasgos de los personajes y sus vestiduras son típicas florentinas.

Así se entremezclan estéticas italiana e islámica, mostrando influencia del taller toledano como fruto de la amistad existente entre el rey cristiano Pedro I de Castilla y el sultán musulmán Muhammad V.

La intervención de las pinturas ha tenido varias fases debido a su complejidad, y, en primer lugar hubo que restaurar todas las cubiertas para reparar las filtraciones de agua, que atacó gravemente el cuero.

Las fisuras por donde penetraba el agua se agravaron tras una intervención de las cubiertas en 1855 por Rafael Contreras. Se ha realizado una reintegración volumétrica y cromática de las 3 bóvedas, y ha contado con un gran equipo multidisciplinar compuesto de arquitectos, restauradores, químicos, biólogos e historiadores del arte.

Se ha contado con una técnica innovadora de difracción de Rayos X y Fluorescencia de RX, que permite identificar los pigmentos, repintes y restauraciones anteriores, que es una técnica nada invasiva, y con unos resultados sorprendentes.

Además, en esta Sala de los Reyes, se ha estabilizado y fijado el cuero, eliminando algunas antiguas intervenciones de 1980, como eliminación de ceras.