La Fortaleza de la Mota

LA FORTALEZA DE LA MOTA EN ALCALÁ LA REAL

 

¿Conocéis la maravillosa Fortaleza de la Mota en Alcalá la Real?

Pocos lugares son tan desconocidos y sin embargo, tan llenos de historia, tan sorprendentes y de tan grandes dimensiones como la Fortaleza de la Mota.

Siempre he pensado que era un castillo en lo alto de una colina, pero no podía estar más equivocada. La Mota era una ciudad medieval perfectamente fortificada y defendida.

Conoció dos épocas de gran esplendor, primero en época Almohade, y luego, en el siglo XVI.

Presenta tres líneas de murallas defensivas en un total de 14 hectáreas, de las cuales, 5 hectáreas se han puesto en valor.

Presenta muchas similitudes con la ciudad palatina de la Alhambra en Granada, pues ambos perímetros están perfectamente defendidos gracias a sus murallas y torres, y, ninguna de las dos fueron nunca atacadas, además de contar con casas, tiendas, industrias y maravillosos aljibes, que las hicieron inexpugnables.

Esta ciudad medieval de la Fortaleza de la Mota ocupa una zona estratégica por su alta posición defensiva, y por la riqueza del agua, ya que se han encontrado en su interior, muchos restos de canalizaciones, pozos, aljibes y un maravilloso nevero que era explotación exclusiva para el abad. De hecho, su asedio a manos cristianas se dilató más de 9 meses, tiempo en el cual los cristianos envenenaron dos de sus aljibes, pero la ciudad seguía sin poder ser conquistada, hasta que, encontraron su talón de Aquiles: el gran pozo que abastecía de agua a la ciudad, que tras envenenarlo, cayó en manos cristianas en 1371 con el reinado de Alfonso XI.

Una ciudad completa, con sus casas y mercados, una ciudad que se mantuvo viva hasta el siglo XVIII, una ciudad ubicada en la frontera, una ciudad que vivía del mercadeo y cuyo producto dado en exclusividad por privilegio real, era el vino. Un vino que se vendía en la Alhambra, en la Puerta que lleva este nombre, la Puerta del Vino. Un vino de la más alta calidad de Alcalá la Real, un vino que tenía exento el pagar impuestos en la frontera, un gran privilegio concedido por los Reyes Católicos y por Carlos V a Alcalá. Vino y nada más que vino, porque hay innumerables lagares en la ciudad de la Mota, e innumerables vasijas y recipientes en barro que sólo conservaron precisamente esta mercancía, el vino, ni aceite ni otros productos han sido encontrados.

Grandes sillares de piedra rodean el conjunto, macizos, compactos, dando un aspecto colosal e infranqueable, con una sabia infraestructura interior, compartimentada con calles, puertas de acceso y torres defensivas.

La zona más noble, donde se ubicaba el palacio del Abad, conserva su iglesia abacial, una belleza que se levanta ante nuestros ojos, maravillosa en su exterior, y en su interior, la maravillosa cripta, plagada de tumbas funerarias.

Una ciudad que no conoció epidemias, una ciudad que en sus grandes momentos albergó 5.000 personas, una ciudad dividida en terrazas, donde la riqueza era el vino, a pesar de la prohibición musulmana de consumir alcohol. Una ciudad, digna de ser visitada y explicada por nuestros guías oficiales, contacta con nosotros y te desvelaremos muchos de sus secretos.

Sala de los Reyes en la Alhambra

PINTURAS DE LA SALA DE LOS REYES

ALHAMBRA

Las pinturas de la Sala de los Reyes han sido restauradas muy recientemente y acaban de inaugurarse a finales de agosto 2018, en una intervención larga y costosa: algo más de 10 años y un presupuesto superior a 3 millones de euros.

Las pinturas realizadas en cuero se realizaron bajo el reinado del sultán Muhammad V a mediados del siglo XIV y se encuentran en una de las salas del famoso Patio de los Leones, la llamada Sala de los Reyes.

Era un lugar de reposo, de tertulias y de fiestas, pues se ubica en el corazón de la zona palatina, en un ambiente privado donde tendrían lugar las celebraciones festivas de la corte nazarí.

La sala, en sus alargadas dimensiones, se deriva en su zona frontal en 3 pequeñas alcobas, cuya cubrición son las famosas pinturas, cada una de ellas de unos 15 metros.

Ciertamente carecemos de documentación que nos relate lo que aquí se representa, así como sus autores.

Sin embargo, los expertos nos muestran una mano cristiana autora, aunque conocedora del mundo musulmán.

Estas pinturas de la Sala de los Reyes sobre cuero son únicas en el mundo, tanto por la técnica usada como por la descripción de escenas, ya que dos de ellas representan escenas cortesanas e incluso un desafío entre caballeros, uno cristiano, el otro musulmán, desafiándose por el amor y por la mano de una doncella.

Incluso, podemos interpretarlas como una pequeña historia que comienza en la pintura del fondo de la izquierda, teniendo su desenlace en la última pintura de la derecha.

La pintura central capta siempre la mirada atenta del visitante, es la más representativa de todas. Nos muestra 10 personajes ilustres, que bien pudieran ser 10 sultanes de la dinastía Nazarí o bien, 10 personajes importantes de la corte, ya que van ataviados con turbantes y incluso, con la espada jineta, que es el máximo símbolo de distinción y dignidad.

El estilo de las pinturas de la Sala de los Reyes entremezcla técnicas cristianas con islámicas, pues su estilo con el empleo de la línea y el dorado, es una técnica típica en el estilo gótico lineal, especialmente en la pintura del Trecento y los rasgos de los personajes y sus vestiduras son típicas florentinas.

Así se entremezclan estéticas italiana e islámica, mostrando influencia del taller toledano como fruto de la amistad existente entre el rey cristiano Pedro I de Castilla y el sultán musulmán Muhammad V.

La intervención de las pinturas ha tenido varias fases debido a su complejidad, y, en primer lugar hubo que restaurar todas las cubiertas para reparar las filtraciones de agua, que atacó gravemente el cuero.

Las fisuras por donde penetraba el agua se agravaron tras una intervención de las cubiertas en 1855 por Rafael Contreras. Se ha realizado una reintegración volumétrica y cromática de las 3 bóvedas, y ha contado con un gran equipo multidisciplinar compuesto de arquitectos, restauradores, químicos, biólogos e historiadores del arte.

Se ha contado con una técnica innovadora de difracción de Rayos X y Fluorescencia de RX, que permite identificar los pigmentos, repintes y restauraciones anteriores, que es una técnica nada invasiva, y con unos resultados sorprendentes.

Además, en esta Sala de los Reyes, se ha estabilizado y fijado el cuero, eliminando algunas antiguas intervenciones de 1980, como eliminación de ceras.