¿Natívola existió?

Nativola existió.

Tenemos pruebas con la placa encontrada en la Alhambra.

Conservada hoy en el Museo de la Alhambra o Hispanomusulmán que en su epigrafía incluye la inscripción “In locum Nativola” o su traducción al castellano sería “Lugar Natívola” indicando su procedencia.

Es una placa conmemorativa de 3 iglesias en época visigoda, y de aquí precisamente el misterio.

En esta placa de mármol se cita a dos obispos de Guadix (Pablo y Liliolo). Algunos historiadores piensan por ello que se realizó para Guadix y posteriormente se trajo a Granada. Pero otros autores lo descartan, porque Nativola no pertenecía a la diócesis de Acci sino a la de Iliberris.

Otros historiadores citan este lugar de Nativola en Los Rebites, la Zubia o Nigüelas. Especialmente se decantan por Nigüelas, como veremos a continuación.

Y otros, citan este lugar en la Alhambra, donde la placa fue encontrada. Aunque bien pudiera tratarse de una reutilización en una edificicación musulmana posterior, pues no hay indicio arqueológico que en la Alhambra hubiese una construcción anterior a la época musulmana o por lo menos no hubo una configuración urbana hasta la llegada de los nazaríes en el siglo XIII.

Muchos pretenden ver en el actual nombre de la ciudad Granada, su origen en la palabra Nativola. Vamos a desgranar este término, ya que a simple vista, parece bastante complicado llegar de un término al otro.

En el siglo XVII el escritor Luis de las Cuevas en su obra “Diálogos de las cosas notables de Granada” citaba que Natívola era un diminutivo de Nata. Para algunos Nata es una deformación de la palabra Naath, que fue la esposa de un rey granadino que fundó la ciudad que mira a poniente o garb, de donde vendría la palabra Garb-nata o Garnata, Granada.

Para Bermúdez de Pedraza, Nata era la hija de conde Don Julián que vivía en una cueva o gar a la que llamaban la cueva de Nata o Garnata.

Cicerón en su libro De Divinatione se lo dedica a una diosa desconocida llamada Nata, y se piensa que pudo haber un templo a esta diosa Nata en la Alhambra y llamarse con el diminutivo Nativola el barrio que estaba alrededor de este templo.

Para el autor Germán Tejerizo en su obra “Natiuola: La Primera Granada”, estuvo en Nigüelas y documenta bastante bien esta idea en su obra.

Finalmente llegaríamos a la Garnatha o Granada, ciudad que tiene el nombre de esta sabrosa fruta de color granate como el color de sus tierras rojizas.

Como resumen, nos encontramos en un lugar desconocido, no lejos de Iliberri o la Granada actual, siendo sede del poder civil y militar en época visigoda, situado en una zona fronteriza con los Visigodos.

Termino este artículo con más interrogantes de los que lo comencé, pues un halo de misterio envuelve a todo lo relativo a esta sede de Natívola. Pero existir, existió, está documentado y lo que nos falta por conocer es dónde estuvo enclavado, su situación exacta. Tal vez, algún día, la arqueología nos desvele este secreto, hasta el momento, sólo son meras especulaciones, algunas mejor documentadas que otras.